Reloj GPS para running: métricas accionables y trampas de los datos
Más métricas no significa más rendimiento. Lo relevante es qué decisión permite tomar cada dato y con qué error.
Más métricas no significa más rendimiento. Lo relevante es qué decisión permite tomar cada dato y con qué error.
Ritmo y distancia son la base, pero en series o entornos difíciles el GPS introduce error: conviene conocer sus límites.
La frecuencia cardiaca refleja esfuerzo interno, pero con retraso y sensibilidad al calor, estrés y falta de sueño; no debe idolatrarse.
Potencia de carrera puede ser útil cuando el ritmo no representa el coste (cuestas, viento), pero también depende del algoritmo.
Cadencia es simple y a veces útil, aunque no “arregla” técnica por sí misma: puede acompañar, no sustituir el trabajo técnico.
Carga y recuperación son modelos: ayudan a ordenar, pero no conocen el contexto completo (vida, lesiones, fatiga mental).
VO2max estimado sirve para tendencias; usarlo para fijar ritmos exactos o comparar personas suele ser un error metodológico.
Dinámicas avanzadas (oscilación, contacto) pueden aportar, pero raramente se traducen en mejoras sin intervención específica.
Errores típicos: entrenar para que “salga bien en la pantalla”, sobreanalizar datos poco accionables y olvidar lo básico (consistencia).
Criterio final: elegir funciones que reduzcan incertidumbre real en el plan, no las que solo añaden números.